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mar 17

El uso de los sobres y su importancia

El uso de los sobres y su importanciaSi no se utilizaron sobres que ocultaran y protegieran su contenido, es de suponer que esta carta nunca llegaría a su destino; "Mientras, el rey pidió un pedazo de papel y escribió esta nota dirigida a la reina: «Tan pronto como llegue el muchacho portador de esta carta, hay que matarlo»". Así dice uno de los cuentos de los Hermanos Grimm, que a tantas generaciones de niños han entretenido.

Ya nadie escribe cartas, podríamos pensar, porque los mails, los mensajes de whatsapp, y tuits son los reyes de la comunicación escrita; prácticamente todos tenemos un móvil con conexión a internet y con tanto bit no parece quedar sitio para el papel.

Sin embargo, no es cierto del todo; a pesar del predominio de los correos electrónicos, aún se usan los sobres para correspondencia y embalaje; no solo en fechas específicas, como Navidad, también a diario. Según Correos, en el año 2013 Correos gestionó más 3.600 millones de euros en envíos postales; y cada día son repartidas desde las oficinas de todo el país hasta 15 millones de remesas, realizándose un envío cada 3 segundos; aunque la mayoría son envíos masivos de bancos, hidroeléctricas y campañas publicitarias, también se mueven miles de cartas personales, en el trasiego de sobres que cada día cruzan España.

Las cartas siguen siendo entrañables

La carta de papel, que no los mails, tienen mucho de humano, pues reflejan nuestra forma de ser, especialmente si están escritas a mano: el color más o menos oscuro de la tinta indica si ha habido una pausa larga, el pulso de la caligrafía en algunas frases deja leer entre líneas y los sentimientos se traslucen en cómo se graban las letras sobre el papel o cómo se borran por las lágrimas. No olvidemos que los emoticonos de ahora son descendientes de las señales de antes: puntos suspensivos, manchas de carmín, olor a perfume; corazones, dibujos de animales y de muñecotes en el caso de los niños.

Las cartas en sobres siguen siendo entrañables

Luego está la elección del papel de carta y del tipo de sobre, entre tanta variedad como hay en el mercado (de colores, con figuras y formas distintas, lisos o rayados, con frases impresas; además de los sobres distinguidos según su destino: para peticiones, para enviar currículum, para invitaciones a actos sociales,  etc. Si hace unos siglos era la posición social la que marcaba el tipo de carta (llevando impreso el escudo nobiliario), ahora es la utilidad que se le dé y, en casos más personales, el gusto de la persona que la escribe.

Las tarjetas de felicitación

Siempre da gusto de mantener las buenas costumbres, especialmente para agradar a nuestros seres queridos. Las cartas que más se mantienen son las tarjetas de felicitación de cumpleaños y otras fechas memorables (además de las tarjetas postales, que aún siguen usándose).

La ventaja sobre las cartas es que se dice todo con pocas palabras;  frases cortas bien escogidas y acordes a la celebración y la persona. Hay gente experta en estas tarjetas, que saben elegirlas muy bien, así como el motivo y el texto, incluso si es una broma; lo mejor es ser afectuoso y personalizar bien la tarjeta, sin caer en frases hechas, para aportar algo personal. Suelen ser enviadas por correo ordinario (con suficiente tiempo de antelación), aunque también darse en mano, cuando se asiste personalmente  o se lleva un regalo.

Las tarjetas de felicitación en sobres

Acabamos esta entrada haciendo un homenaje a los sobres, soporte físico de las cartas, cuya tradición ha sido recuperada hace poco por los amantes de la correspondencia manuscrita. De hecho, ¡qué paradoja!, las redes sociales, especialmente Instagram y Pinterest, han relanzado las amistades por correspondencia, al extenderse la moda de las cartas bonitas.

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