Los errores en el embalaje más frecuentes que no debes cometer

Los errores en el embalaje te pueden ocasionar pérdidas económicas considerables e incluso que tus clientes renuncien a volver a solicitar tu marca o producto.

¿Sabías que un 67% de consumidores admite que les molesta que su producto llegue con exceso de embalaje? El creciente uso de la compra online requiere de soluciones eficientes que inciden directamente en la decisión de los consumidores, según las pautas recomendadas en materia de optimización de envases y embalajes e-commerce por organismos reguladores del sector.

Pero veamos qué errores en el embalaje de cualquier producto, ya sea en un envío para una mudanza o en un comercio online, se cometen con mayor frecuencia. Fallos que, con una buena selección de materiales para embalar y la correcta planificación de procesos, pueden reducirse y evitarse.

Elegir un embalaje inadecuado a tu producto o hacer un mal uso del material de embalado

  • Utilizar el embalaje inapropiado para el tamaño del envío suele ser un error muy habitual. A veces forzamos el contenido en sobres muy justos que pueden deteriorarlo o intentamos aprovechar cajas grandes que han sido gastadas anteriormente. No son las mejores ideas, puesto que se rompen más fácilmente y también dan una mala imagen de nuestra empresa.
  • Debemos intentar elegir el relleno que sea más adecuado para asegurar nuestro embalaje en su interior. Además de no excedernos, ni resultar escaso (favorecemos choques o roturas), el relleno ha de cumplir los criterios de sostenibilidad necesarios y ser el adecuado a las características del material que enviamos.
  • El exceso de cinta adhesiva en tu embalado, además de no resultar rentable, puede ser un engorro para el cliente a la hora de desembalar o tapar información importante del paquete. En caso de hacer envíos en palets, no aplicar correctamente el film dificulta su correcta manipulación y almacenado.

No ver el embalaje como un proceso dinámico

Una vez que tu paquete inicia su viaje a su destino, son muchos los lugares, procesos y personas que van a interactuar con él hasta que llegue en buenas condiciones a manos del receptor final. Por ello es necesario indicar claramente su origen, su destino y qué condiciones de manipulación y almacenaje precisa.

 

 

  • No indicar cuando se trata de una “carga frágil”, se debe “conservar refrigerado”, o manipularse con cuidado al ser “inflamable”, etc. es un error que puede salirnos muy caro. Afortunadamente, este aspecto de tu embalaje se soluciona empleando etiquetas de aviso certificadas y resistentes para el marcaje. Con un buen marcado, te aseguras de aportar información clara y bien visible a quienes transportan tu embalaje, de cómo mantenerlo en perfectas condiciones y ahorrarte sorpresas en destino.

 

  • No usar correctamente elementos de identificación certificados y de calidad te puede traer más de un disgusto en tu mudanza. Según figura en el BOE respecto al contrato de transporte terrestre de mercancías, el transportista no será responsable del extravío o avería del envío cuando haya sido por causas negligentes del remitente. Entre estas causas encontramos el no utilizar bolsas porta documentos para los papeles de identificación.

 

Hemos visto solo algunos de los fallos que pueden ocurrir en los procesos de embalaje. La parte buena de los errores es que muchos tienen una solución eficiente. En ratioform podemos asesorarte desde la elección del embalaje óptimo que necesitas, hasta las diferentes fases del proceso a completar para acertar en su preparación. ¡Recuerda que en ratioform tenemos soluciones a medida para ti!

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