5 ejemplos de empaquetado sostenible

Descubre cómo debe ser un empaquetado sostenible. La concienciación en materia de medio ambiente por parte de consumidores y empresas hace cada vez más necesario tener en cuenta opciones de embalaje que cumplan con las 3 R: reciclar, reutilizar y reducir.

Características que necesita un empaquetado para ser considerado sostenible

  1. Menos es más: la tendencia marca hacia un menor uso de materiales y los que se usan son más sostenibles. Hoy en día sabemos que se debe utilizar el embalaje imprescindible, por ello el proceso de elección del envase óptimo debe estar bien pensado y asesorado. Menor volumen y peso: la ligereza premia no solamente la sostenibilidad, sino también, los costes en manejo y posterior transporte.
  2. Evitar el plástico. La industria ha invertido muchos recursos en el desarrollo de nuevas alternativas menos dañinas con el medio: biodegradables, reutilizables, reciclables… ¡Incluso comestibles!, para frenar el plástico.
  3. Ciclo de vida sostenible: desde su fabricación hasta el transporte, pasando por el posterior reciclado, el desarrollo de un empaquetado sostenible debe plantearse desde su inicio hasta su final. Incluyendo el coste en energía y el agua empleada durante todo el proceso. Las certificaciones oficiales, conforme el embalaje es biodegradable y cumple con los criterios de sostenibilidad en todos sus componentes y etiquetados, son necesarias y aportan regulación y garantía.
  4. Inocuidad. Búsqueda del menor impacto en la salud de los trabajadores y consumidores gracias a la utilización de materiales que no presentan químicos peligrosos para la salud humana y animal.
  5. Política de reciclado. Una de las partes fundamentales del ciclo de vida del embalaje es el reciclado. Resulta muy interesante consultar el decálogo para el diseño de embalajes fáciles de reciclar recomendado por organismos competentes a los fabricantes, en este sentido.

Recuerda que ratioform ha desarrollado la línea de productos terra que hace del embalaje un acto sostenible. Una propuesta creada para que aumentes la eficiencia de tus empaquetados reduciendo tu huella de carbono en el planeta.

Te proponemos 5 ejemplos de envoltorios sostenibles

Te mostramos solo algunos ejemplos de empaquetado sostenible que cumplen con los puntos que mencionamos en el apartado inicial. Es muy importante porque, no solamente estaremos haciendo bien las cosas, sino que animaremos a nuestros clientes a que descubran el valor de nuestra marca y la importancia que le damos a su confort y al Medio Ambiente.

  • Envolver para regalo. Puedes elegir entre papel o bolsas kraft de diferentes colores y grosores. Te garantiza un resultado elegante, sostenible y muy estético. Con Kraft cumples con las 3 R del reciclaje. Si aportas tu toque personal con una nota a mano o una ramita de flores secas, haces de tu envío un empaque 100% natural.
  • Almacenaje en vidrio. Un material limpio para tu despensa que permite conservar legumbres, pasta, cereales, mermeladas y conservas durante largos periodos de tiempo. Te permite visualizar el contenido y puedes rellenarlos tantas veces como necesites, evitando el plástico. ¡Nuestras abuelas no estaban equivocadas!
  • Envases comestibles. Comenzó la cruzada contra el exceso de plástico en las pajitas para refresco y las ideas parecen no tener fin. Como alternativa al plástico, algunos fabricantes han apostado por materiales que sean comestibles y adiós al problema. Utilizar algas como ingrediente para las bolsitas de salsas para fideos, parece que ha sido una buena elección.
  • Elementos del empaquetado orgánicos e inocuos. No nos olvidamos de la importancia del contenido u otros elementos de nuestros embalajes. El uso de material biodegradable también como relleno de embalaje es un punto importante a tener en cuenta al analizar su sostenibilidad como un todo. Igual que las virutas de cartón reciclado en el interior, las opciones de tintas ecológicas y no tóxicas para imprimir etiquetas de base vegetal, ayudan a la sostenibilidad de nuestro envase en su globalidad.
  • Envases mono material. Aquellos envases que se realizan en un solo material, permiten su fácil reciclado. Si el material es de por sí biodegradable o reutilizable, ya podemos hablar de envase sostenible. Porque tan relevante como reducir los envases que degraden el medio, es reciclarlos o darles nueva vida, favoreciendo la economía circular.

Recuerda que ratioform únicamente confía en materiales y procesos certificados para la fabricación de sus productos más sostenibles. Consulta con nosotros cualquier duda sobre la sostenibilidad de tus empaques. Nuestro objetivo es aportar embalajes eficientes para un mundo más sostenible.

Schreibe einen Kommentar

Deine E-Mail-Adresse wird nicht veröffentlicht.